Pues empezamos la aventura futbolística europea el dia 7 de Junio sábado. Aquí en Irlanda, a pesar de que ningún pais de las islas se habian clasificado, lo han seguido con mucho interés. El viernes en la oficina es el "casual day", asi que cada uno puede ir en chandal si le place. Michael el polaco, llevaba con orgullo la zamarra polaca estrenada para la ocasión, con la ilusión de saber que todos tienen a priori, las mismas posibilidades, pero pasando por alto, que cuando esto empieza, hay camisetas que nunca queman.
Para los españoles la Eurocopa empieza, cuando juega España, pero en esta ocasión mi interés por todos los partidos llegó a niveles insospechados. Enganchado a la porra de Indra, a través de Choski, empujaba a unos u otros en función del resultado que habia predicho. Era sencillo puntuar, te llevabas puntos por acertar ganador, resultado y si tu pichichi mojaba, asi que junto al ordenador habia dos porras actualizadas diariamente, la mia y la del Chos. Nos habiamos jugado una porra personal para la primera fase, el premio, una jarrita alemana de un litro en un pub cercano a casa. Cosas del destino. Ocasión recompensada para cuando vinieran a verme él y Natalia en esa visita aprovechando las fiestas de Torrejón.
Después del primer finde de fútbol total, las enhorabuenas, lamentos y piques se cruzaban en el curro dependiendo de con quién hablaras, en una torre de Babel que puede ser cualquier curro en Irlanda, no pueden faltar polacos, españoles, italianos, rusos, franceses,... y los irlandeses que están puestos en las ligas inglesa, española e italiana. La porra no empezaba muy allá pero resistimos el primer arreón del Chos, que nos servia para estar en medio del pelotón de 68 porristas. Mi gran sacrificada fué Francia, porque nos siguen volcando los camiones en la frontera, y Alemania, que no les veia fuertes, pero... qué cagada. Peor fueron los sacrificados de Oscar, Holanda y Portugal... cagada mayúscula.
Y llegó el partido de España. Tuve suerte de que empezó el partido cuando salia del curro, asi que quedé con dos irlandeses para verlo en un pub cercano. La falta de españoles la suplian con creces los irlandeses que parecian uno más. Lo que más me sorprendió fué ver como iban entrando algunos, corriendo para no perderse nada del partido, si Franco les viera... La sonrisa de empezar ganando fué una liberación de esa tensión acumulada. Al dia siguiente, todo eran felicitaciones gracias al "Guaje". En el curro, habiamos cambiado los típicos saludos mañaneros con legañas, por felicitaciones o ánimos en función de lo que hiciera tu selección. Así iban pasando los dias y así íbamos viendo todos los partidos, uno a uno, como si fueramos "Maldini". Los polacos tenian poco que celebrar, y sus esperanzas de pasar dependian más de un milagro que del juego, otro año a casa sin hacer nada. Los italianos pasaron como siempre, jugándosela en el alambre. Los franceses con resignación y la esperanza de que salgan en unos años otros Zidane, Viera, Trezeguet,... y los españoles con la cosa de "¿Será este año el que pasemos de cuartos?" esa pregunta que llevamos haciéndonos desde que éramos niños.
La primera fase de la porra fué poniendo a cada uno en su sitio y después de estar en el centro del pelotón, según se acababan los partidos, también puntuaban si acertabas los primeros y segundos de cada grupo, asi que acerté seis de ocho y me marqué un sprint final a lo "Cipollini" terminando en el top 10, mientras que Oscar, gracias a sus "sacrificados" se hundió en la tabla. Cervecita al canto.
Los cuartos iban definiendo la Euro, y mi gran sacrificada (también en la segunda fase) me dejó en mal lugar. Debido a mi pequeña distancia con el tercero, decidi un par de sorpresitas para dar la campanada, asi que mis semis fueron Portugal-Turquia y Rusia-España. La primera en la frente. Alemania demostró que "hay camisetas que no queman" y dejó a Portugal con un par de bofetadas en la cara antes de que empezara el partido. La porra a la mierda. Pero esperando a Oscar y Natalia en el aeropuerto vi, como los turcos se empeñaron en darme esos puntos que me estropearon en varios partidos. 1-1 y pasando en los penaltys. Todo en unos minutos, tal y como tenia en la porra, otra vez arriba. Lo de los rusos fué de traca, pero marcaron un gol de más y me dejaron con la miel en los labios, de todos modos estaba tercero. Y llegó el partido contra Italia...
Estabamos volviendo Oscar, Natalia, mi hermano Eloy y yo de Irlanda del Norte, de disfrutar ese paisaje lloviendo a mares todo el finde (que será causa de otro post), y en el que el partido de España nos pilló de camino a casa. Paramos en uno de los últimos pueblos de Irlanda del Norte y nos metimos en un pub... republicano. La parroquia estaba mayoritariamente con nosotros. Pareciamos los sufridores en casa del 1, 2, 3. Cuatro tios devorandonos las uñas y saltando con las malogradas ocasiones de los nuestros hasta que llegaron los penaltys. Los parroquianos que no prestaron mucha atención durante el partido se acercaron al televisor para ver la muerte súbita. Ver como pasas del cielo al infierno, no tiene precio. La frase era la de siempre en estos casos "y que siempre nos tienen que tumbar los italianos en penaltys". Nadie parpadeaba, todo era tensión, malos augurios y un rayito de esperanza en Casillas. Según se acercaban los italianos veiamos que los fallaban, "porque mira al suelo", "porque se le vé acojonado", "porque coje poca carrerilla"... asi que acertamos la mitad "porque se los paró Casillas". Los abrazos, sonrisas y celebraciones nos dejó solos dando botes, ni nos dimos cuenta que el "barman" nos habia felicitado. Lo que quedó de vuelta a casa fué todo lo contrario, a más de uno le pudo la emoción y todo el cansancio acumulado y al conductor sólo le quedó la compañia de la señorita del Tomtom.
La victoria fué admitida en el curro por los italianos deportivamente, pero Marcello echaba de todo por su boca al hablar del entrenador, "que si tenia que haber puesto a Del Piero el tercero y no el último en los penaltys", "que si Di Mateo no tenia experiencia en este tipo de partidos", asi que llegué a la conclusión de que los italianos juegan al fútbol como los abuelos al mús, con todas las piedras contadas y al trantrán.
Para las semis todos estaban con España, cada partido que pasábamos, me hacian sentir como Zapatero cuando ganó las elecciones, todo eran felicitaciones, palmaditas en la espalda y el "se lo merecen, jugaron mejor", todos tenian fé ciega en que volveriamos a ganar a los rusos, pero yo no las tenia todas conmigo. Pero se cumplió esa estadística que decia que las semis, las ganamos siempre, asi que al dia siguiente, además de ser viernes, con ganas de finde y de que se habia ganado fácil, todo eran ánimos para ganar a los alemanes, además de los polacos y holandeses por razones fronterizas e históricas, porque te decian que habiamos sido los que mejor habiamos jugado.
1 comentario:
Que pasa Alvertin, tuvo que ser mu bueno la euro en Irlanda con tanto extranjero, por aqui tambien fue la hostia vaya mangada el Domingo buffff, acabe en la fuente de mi pueblo de cabeza jeje.
Un abrazo cuidate.
Sergio(Asturias)
Publicar un comentario